oo Kontakt I Links I Impressum
¿Quién dará testimonio en estos tiempos de cómo fue la realidad de lo vivido - Cuando los charlatanes broten por doquier, mas nosotros hayamos desaparecido?
Boris Pasternak

Las anotaciones y recuerdos que siguen, están pensados para mis nietos. Quiero que conozcan la forma en la que su abuelo vivió la Segunda Guerra Mundial, los motivos que guiaron mi obrar; compartir con ellos los pensamientos y sentimientos que tuve durante aquellos años. Procuraré evitar que el resultado sea una autobiografía engreída, una mera auto-descripción o justificación; por el contrario trataré de evocar -partiendo de las anotaciones de mi diario, de documentos y de testimonios fiables-, aquellos años que coincidieron con nuestra juventud, una juventud que fue objeto de abusos por parte de un sistema delictivo y contrario a toda ley.

A medida que envejezco, se van apoderando de mí los recuerdos de mi mocedad. Antaño, tras una jornada de duro trabajo, podía dormir diez o más horas de un tirón, habitualmente sin recordar siquiera haber soñado. Hoy, en cambio, ya anciano, suelo despertarme después de tres o cuatro horas, sobresaltado por pesadillas furiosas y soy incapaz de volver a conciliar el sueño. Es entonces cuando acontecimientos pasados, que llevaban mucho tiempo ocultos, reaparecen en mi mente con una excepcional viveza.

En mis sueños aterrizo en una calle en medio de una ciudad, las alas a ambos lados del avión se parten contra las paredes de las casas mientras que yo, aprisionado en la carlinga de piloto, sigo deslizándome sin parar. La pista de aterrizaje es demasiado corta, me paso de largo. En otra ocasión el avión entra en barrena y caigo hacia tierra, no puedo liberarme del asiento, la fuerza centrífuga me empuja con fuerza contra el paracaídas debajo de 5 El teniente Spoden en 1942. 6Como capitán de aviación (civil) tras la guerra. mí. Pero lo peor es cuando todo vuelve a arder. Por todas partes aparecen luces rojas, verdes y amarillas, infinidad de haces de luz provenientes de los focos antiaéreos, munición trazadora de otros aviones, debajo de mí veo casas ardiendo, el fuego antiaéreo estallando a mi alrededor - ¡y yo en medio! Sé que todo esto suena horriblemente dramático, pero así es. A medida que voy envejeciendo, con mayor ímpetu me persigue aquel tiempo.

Voy a intentar escribir de forma objetiva y sincera, aún a precio de que el estilo de redacción se vea mermado por ello. Las ficciones me son ajenas, pues con frecuencia estas no son sino construcciones fantasiosas que se derrumban en cuanto se indaga un poco en la personalidad del autor. Quizás el proceso de escritura me permita liberarme un poco de estas pesadillas que me persiguen de día y de noche.

Mas también hay hermosos sueños de aviador. En ellos no necesito alas ni motores, me basta con extender mis brazos para echar a volar. Entonces planeo como un águila o un busardo, sobre montañas y lagos y dejo a las personas lejos debajo de mí. Y sé cuál es el origen de estos sueños: haber planeado durante horas en un avión sin motor aprovechando la térmica, sobre las inmensas ondas montañosas de los Alpes, y de haber volado en ala delta sobre el Algovia. El vuelo sin motor es la forma más hermosa de volar. Quien haya volado así nunca conseguirá liberarse de esta afición: quedará cautivado para siempre. Y quien lo haya hecho, también sabe que los aviadores son gente singular, que esbozan una sonrisa especial cuando se dirigen hacia el avión. Son personas que se entienden perfectamente en todo el mundo. ¡Como Ícaro: libres cual aves!

He tenido la suerte de haber vivido en el siglo de la aviación, con todos sus altibajos. Lilienthal, los hermanos Wright, Lindbergh, Köhl-Hünefeld y Saint-Exupery fueron mis ídolos, al igual que los muchos otros pilotos que durante los pasados cien años cruzaron valientemente océanos, desiertos y los polos, en no pocas ocasiones desapareciendo sin rastro en el intento.

Así pues, cuando mis nietos lean las páginas que siguen, quiero que recuerden siempre que su abuelo fue en primer lugar aviador - y sólo después soldado.

Peter Spoden

 

Enemigos en la noche
La historia de un piloto de caza nocturno de la Luftwaffe 1943-1945

Tapa blanda: 198 páginas
Editor: Createspace Independent Publishing
Platform; Edición: 1 (22 dic 2016)
Idioma: Español


obtenible
en amazon

ISBN-10: 1537708260
ISBN-13: 978-1537708263